dimarts, 17 de març del 2015

EL VELO DE LA MUERTE

EL VELO DE LA MUERTE

Cubre el velo de la muerte mi negro pelo rapado,
que un día vistió de largo, pues mujer militar soy.
En este duro sendero, por donde quiera que voy,
lucho como la mejor, como todo buen soldado.

A sus órdenes, teniente”, afirma mi voz profunda,
segura que el militar defiende patria y honor,
y como teniente honesto demostrará su valor,
derrotando al enemigo con su bravura rotunda.

Por el afecto a mi patria ejerzo oficio de hombre,
como opinan los mayores en este mundo de guerra.
Mas lucho con gran tesón para que nadie en la tierra
piense que se me regala aquello que es de mi nombre.

Cubre el velo de la muerte mi negro pelo carbón
que acepta superior orden, mas nunca será ultrajado.
El respeto al compañero pido como buen soldado
y el militar que no cumpla que ingrese en justa prisión.

Cubre el velo del acoso mi pobre cuerpo desnudo
que, por fin, ha conocido las fieras garras del lobo.
El que era mi superior en abolengo y arrobo
ha violado mis creencias con su cuerpo frío y rudo.

Mis anhelos ¿dónde están?” El dolor ha hecho mella
en un cuerpo de mujer que perdió su dignidad.
Solo queda el vil desprecio al sueño de la igualdad
que como hienas corean los mandos que dictan huella.


Maria Oreto Martínez Sanchis