LUNA PALPITANTE
Cuando danza el crepúsculo al
ritmo de la luna,
mi corazón te espera
ansioso por la hambruna
que motiva el meneo de tu cuerpo de diosa
acercándose al mar, como una mariposa.
Eres la luz errante que
baila en mis pupilas…
Al compás de las olas, la
galanura oscilas
como si fuera un tango a
Selene, tu madre,
o loca invocación a un
ardiente desmadre.
Mis ojos no se apartan de
tu excitante estampa
y la luna se inventa una
ardorosa trampa,
desea que su hija disfrute
de su amante,
pues todas las mujeres
poseen su talante.
¡Oh Luna palpitante, que
tus manos de dama
invoquen al amor en esta
dulce cama!
¡Que el tierno mar
arrulle la vaina que reviste
mi arma pregonera que del
amor se viste.
Maria Oreto Martínez
Sanchis
