Mi voz exhala un grito contra la tiranía,
contra la cobardía de gobiernos opresores.
Noviembre cierne sus sombras sobre mis anhelos,
como águila azabache en busca de carroña.
Asco me das Noviembre, ya que en ti confié,
te entregué mi tesoro, mi mayor alegría,
mi novela adorada, que era mi media vida
y a la que censuró un gobierno cobarde.
.
Dicen que hay Democràcia, pero no se puede hablar,
dicen que todos somos iguales, pero no podemos opinar,
dicen, dicen, dicen…
Censuraron mi novela, mi vida entera,
el primer premio de mi corta carrera,
no porque mintiera
sino porque plasmaba la amarga verdad
de un gobierno hipócrita que anhelaba
que nunca se supiera.
Paradojas de la vida,
siempre te recordaré dulcemente, amargo Noviembre,
ya que en ti aprendí que ellos no han cambiado,
que la censura existe en un país que no es libre…
Aprendí a levantarme con la frente bien alta
y a caminar en un mundo
que no consentiré que sea de esclavos.
