LAS ARTES
El espíritu de la hermosa Grecia
parió feliz a las divinas ARTES;
seis hermanas cuyo fulgor se aprecia
en todas sus inteligentes partes,
a las que el orbe, majestuoso, especia.
En una tarde de un dichoso martes,
danzan alegres, con unidas manos,
las bellas Artes bajo arpegios sanos.
Los lujuriosos ojos del dios Pan
contemplan sus espléndidas siluetas,
y anhela convertirse en el galán
de las Artes desnudas y coquetas,
que le injurian como humilde patán,
con su risa argentina e indiscreta.
¡Dios de la flauta, libarás la flor
si logras desvestirte de pastor!
Pero las Artes gozan, alejadas
de sueños misteriosos y perversos.
Ríen y cantan..., se sienten amadas
y componen los más excelsos versos.
En el crepúsculo, estarán cansadas
y sus rostros, al mediodía tersos,
convertirán sus más gentiles trinos
en silentes propósitos divinos.
Mientras, oculta en la frondosidad,
la líbido de Pan se soltará,
y su siniestra acometividad
a las Artes dormidas tomará.
Mas la Lírica implorará piedad
y, al mirarse en sus ojos, cesará
Pan cualquier episodio vehemente
para transfigurarse en dios clemente.
Maria Oreto Martínez Sanchis
