ESPERANDO AL AMOR
Tus miradas dicen
lo que tus labios callan.
El rubor demuestra
la pasión que te rige.
Mi mirada observa
tu indecisión absurda
sumida en la niebla
de la cruel ironía.
¿No te hablan de amores
estos ojos risueños?
¿No te dicen te amo
estos ojos cautivos?
No espero lisonjas,
ni tampoco lamentos,
solo valentía
y fuerza en el envite.
¡Se hombre atrevido!-,
clama el brío en mis ojos.
¡Sedúceme y ánclame
en tu cuerpo bendito!-,
exclama mi audacia
sin ninguna cautela.
Reina la añoranza
en un alma que espera.
Maria Oreto
