Mariposas soñadoras,
Locuelas y encantadoras,
Bailan en mi mente.
Recuerdos del pasado ya finito
Asaltan mi corazón vacío.
Odio el laberinto de sombras
Negras que me aflige,
Pasado ruín que me recuerda
La dulzura del amor.
El amor no correspondido
Hunde mi alma
Cual navío en el fondo del océano.
Mis pensamientos vagan
Como moribundo sin techo,
Por callejuelas oscuras y estrechas,
Sin vislumbrar el final
De mi infinita agonía.
Arañas negras
enmarañan mis sentidos.
Profundo asco y repulsa
Invaden mi espíritu esclavo
De un placer acabado.
Pero no, soy mujer fuerte
Con simiente en sus entrañas,
Siento la alegría de estar viva
Y de poder elegir el final