diumenge, 27 de juny del 2010

VALENCIA BELLA

Embriagada por tanta belleza
vago por las calles de mi ciudad.
Templo de guerras ha sido,
pero nunca se ha querido entregar.

Es ciudad que no se rinde
ni en amores ni en batallas.
Sólo sabe mostrarse firme
y no dejarse conquistar.

Altanera alza su cabeza,
nunca ha entregado su corazón
ni a su más fiel servidor.

Es valiente como ninguna,
señora entre todas las reinas,
requebrada por su grandeza.

El azahar señorea sus calles
y embriaga de perfume sus rincones
rebosando de dulzura los corazones