EL MAR DEL CORAZÓN
En mis sueños, dormido, soy las olas
del mar,
me licuo en sus espumas y amo la
eternidad.
El mar posee mi alma que huele su sabor
y se entrega feliz a su dulce pasión.
Perdido entre gaviotas y entre el azul
del mar
vislumbro las sirenas que salen a mi
encuentro,
me quieren como padre, las beso con
afecto,
pues son las dulces hijas de este
excelso soñar..
Mis sueños me transportan a los días
de infancia
en que feliz jugaba, entregado a la
mar.
Mi linda caracola me llevaba el sonido
de las olas marinas que anhelaba rozar.
Convertido en océano y abrazado a mis
hijas
me pregunto inconsciente si mi mar
serás tú,
esa mujer amada que acaricia mi frente
en esta pesadilla de infinito acabar.
Amo tus dulces labios de paladar
salobre
y me gusta adentrarme en tu golfo bucal
y tropezar dichoso contra la miel del
muro
y bebérmela toda, ahíto de pasión.
Amo tus cabos fuertes que acaricio
sediento
para luego fundirme en ese mar de amor,
esos cabos solemnes de tus pechos de
diosa
que libo como néctar mas me saben a
sal.
Eres la clavellina que en mis brazos
reposa
y me lleva hasta puerto anclado a su
delirio,
ese puerto de sueños en que me hallo
rendido,
ese puerto de amor, ese puerto eres tú.
Te quiero con locura y en tu cuerpo me
fundo.
Eres la luz del día y el mar del
corazón…
Moldeado a tu imagen me siento marinero
y mi pasión te entrego entre sueños
amando.
Maria Oreto Martínez Sanchis
