divendres, 2 de juliol del 2010

CONMIGO

A Ximo

Eras las pupilas azules
Cuya luz alumbraba mis días.
Eras el compañero
Cuyas miradas hacían vibrar
Mi corazón ilusionado.

Y me quedé sin ti
Cuando acababa el verano,
Cuando los pajarillos
Emprendían el vuelo
A la búsqueda de otros nidos.

Y me quedé sin ti,
Sin saberlo, sin esperarlo...
El sueño de amor se fundió
Con la tierra, nuestra madre.
Y lloré, me desesperé, sufrí.

Y vagué como ánima errante
A la búsqueda de consuelo,
Encontrando el olvido virtual,
Ese olvido que consiguen
Los espíritus solitarios y tristes.

Y te reencontré en estas pobres letras,
Sentí tu hermosa mirada en mi nuca,
Como si leyeras este mi poema.

Y supe, por fin, que nunca me dejarías
Y que tu cariño me seguiría
Hasta mi último aliento