Corro cual gacela libre,
cabello al viento,
sonrisa tenue.
La lluvia fina
baña mi rostro
y arranca mis desvelos.
Mi corazón sonríe
al mundo en penumbra,
sintiéndome dueña y señora
de un destino diáfano.
Vuelo como pájaro sin jaula,
libre, al fin,
en un mundo de esclavos.