dimarts, 17 d’agost del 2010

INSOMNIO

Clara oscuridad de plenilunio

cuyo reflejo me acompaña

soñoliento sobre un mar de plata.

Estrellas parpadeantes que iluminan

mis noches en vela cerca del mar.

Rumor de olas danzarinas

al compás del viento que las transforma

en cataratas de espuma blanca

sobre fondo gris.

Soledad. Leve ruido. Calma.

La belleza de los sueños

surge del suave movimiento

de la danza rítmica de las olas.

Entre brumas adivino cómo rompen

sobre la arena iluminada por el Universo.

Entre brumas adivino cómo, mar adentro,

se vuelven a formar, misteriosas, alocadas.

Y así una vez y otra vez,

y muchas veces más…,

hasta que caigo rendida de fatiga,

hundida en el pozo diáfano de los sueños