dissabte, 23 d’octubre del 2010

EL MUNDO EN LOS OJOS DE UN NIÑO


¡Duendes, volad!




Extended vuestras alas



para visitar todas las flores



y vislumbrar la más hermosa,



aspirar todos los aromas



de los frondosos árboles



y de las crueles rosas.



¡Cuidado con sus espinas, duendes!



Las rosas, orgullosas,



protegen a sus hijos



de vuestro suave vuelo,



de vuestras sutiles alas.



Temerosas, esgrimen sus armas



dispuestas a herir



a aquél que ose profanar



los pétalos de su más preciada carga,



los capullos, sus pequeños.



El viento balancea vuestras alas, duendes.



Las rosas, asustadas,



acometen vuestros frágiles cuerpos



con sus puntiagudas lanzas.



¡Cuidado, huid,



que no hay rosa sin espina!



Salvaos de vuestras agresoras



y regresad a vuestro mundo



de paz, libre de luchas.



El mundo reflejado en las pupilas inocentes



de los ñiños que despiertos os sueñan